fbpx
C-DIM By Deko Loft - Alta Tecnología en Limpieza

¿Se puede tener mascota y una alfombra limpia?

Mantener la alfombra limpia, en especial si nuestros pequeños juegan sobre ella, es necesario para nuestra salud. Pero con animales en la vivienda esto no siempre es fácil. Aunque perros y gatos son los más comunes, también se tienen como mascotas a hurones, conejos, cerditos… En general, muchos animales a los que adoramos pero que nos dan algún que otro quebradero de cabeza con el pelo que sueltan.

Los animales de pelo suelen esparcirlos por la casa, y eso puede suponer un problema para mantener una higiene en casa. En el caso de las alfombras hay soluciones para todo. Hoy veremos que es viable tener animales de pelo y alfombras limpias.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El cepillado de nuestras mascotas

 

Uno de los inconvenientes del pelo de los animales, así como de los posibles ácaros o polvo que lleven encima, es que este va cayendo poco a poco por toda la casa. De ahí que merezca la pena cepillar a nuestras mascotas con cierta frecuencia. Siempre con cepillos especializados y recomendados por veterinarios o expertos en animales.

Este cepillado deberíamos hacerlo (obviamente) alejados de las alfombras. Y a ser posible sobre un suelo blanco y en el que barrer sea fácil. Todo el pelo a punto de caer que cepillemos será un dolor menos de cabeza cuando limpiemos nuestra alfombra. Los pelos tienden a fijarse a los tejidos, anudarse y a ser difíciles de eliminar.

Especial cuidado con los perros

 

Los gatos son más limpios, pero los perros actúan como felpudos grandes que barren toda la vivienda. Y en ocasiones también la calle. Por mucho que limpiemos la alfombra (enseguida comentamos cómo) dejarán mucho más que pelos sobre ella.

Los perros arrastran el polvo de toda la casa, la suciedad del suelo de la calle e incluso la humedad si han pisado charcos, se han revolcado por la hierba o ha llovido.

Barrer con frecuencia la vivienda ayuda a que los perros no distribuyan el polvo sobre la alfombra (donde se fija con facilidad). Cuando los perros entren a la vivienda desde la calle conviene limpiarles las patas con algo de agua, toallitas húmedas o simplemente un cepillo para eliminar restos de suelo que se suelen quedar entre los dedos. Y si ha llovido será aconsejable secarles en el baño o cocina (con suelo de baldosas) antes de dejarles deambular por la casa.

Cómo limpiar la alfombra si vives con un animal

 

Lo primero de todo, antes de sacudir o lavar la alfombra, merece la pena airearla un poco sin golpearla. Simplemente levantarla de las esquinas y dejar caer los pelos. El motivo es que si la sacudimos o la humedecemos estaremos ayudando a los pelos a fijarse al tejido. Queremos justo lo opuesto.

Usando la aspiradora

 

Pasar la aspiradora para retirar pelos funciona bien el 50% de las veces. O con el 50% de los pelos. El problema es que para cuando pasamos la aspiradora los pelos ya han quedado fijados en la alfombra. Sin embargo será ideal para dar un primer repaso y eliminar tantos pelos y suciedad como podamos.

Lo suyo, si tenemos mascotas, es pasar la aspiradora un par de veces por semana como poco. Tiempo que variará en función del tipo de mascota o de su pelo. Por ejemplo, no es lo mismo un perro de lana que un boxer.

Usando trozos de gomaespuma

 

La gomaespuma tiene muchos usos, y uno de ellos es atrapar suciedad gracias a las propiedades de su superficie. Con un pedazo pequeño (basta con que nos quepa en la mano) podemos pasarlo sobre la alfombra apretando levemente.

Algunos de los pelos restantes se quedarán fijados a la gomaespuma. Para limpiar la gomaespuma y volverla a usar bastará con meterla bajo el grifo y dejar que se seque.

Usando cinta adhesiva

Hay un pequeño truco que nos servirá con esos pelos rebeldes que se quedan siempre. Usaremos para ello cinta de embalaje (la clásica cinta adhesiva gruesa y marrón) y un tarro o botella de cristal. Si tenemos maña, la idea es rodear el cristal con la cinta pero dejando fuera la cara con adhesivo, y arrastrar la botella o tarro por la alfombra. Rodando. Con unas pocas pasadas tendremos todos los pelos.

Si no tenemos maña, siempre podremos ir pegando poco a poco un pedazo de cinta adhesiva por la alfombra, pero el método es mucho más lento. Esta forma de quitar los pelos no daña la alfombra porque no tiene fuerza suficiente como para romper los tejidos, pero sí hace que los pelos queden pegados.

Por supuesto, siempre podemos recurrir a una tienda especializada a comprar un rodillo para quitar pelos o pelusas. El problema es que tras unos cuantos usos resulta complicado limpiarlos.

Mantener la alfombra libre de pelos de animal es clave si queremos una vivienda higiénica. Como hemos visto en este artículo, es posible mantener la alfombra limpia teniendo animales. Al menos siempre que tengamos un mínimo de cuidado con nuestros textiles.

NOTA: estos mismos consejos se pueden usar en otros tejidos como cortinas o calcetines, también susceptibles de llevarse pelos de animales.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

SOMOS LOS EXPERTOS EN LIMPIEZA A NIVEL NACIONAL, DEJAMOS SUS CORTINAS, PERSIANAS Y TAPETES, COMO NUEVOS.

¿Interesado en
nuestros servicios?

¡Chatea con nosotros!